Índice de contenido
Aquí tienes un resumen rápido de los puntos principales.
- Se trata de un recorrido por fue residencia de 34 reyes y dos emperadores, testigo de coronaciones, alianzas, guerras, bodas reales y decisiones que cambiaron la historia de Francia.Además, está rodeado de un bosque espectacular que muchos consideran uno de los más bonitos de Europa.
- Un aspecto fundamental es ¿Por qué visitar Fontainebleau?.
- También es relevante que tren desde Gare de Lyon (la opción más sencilla) Línea: Transilien R Dirección: Montargis / Montereau Parada: Fontainebleau – Avon Duración: 40–45 minutos Precio: 10–12 € por trayecto, aprox.
- También es relevante que desde la estación de Fontainebleau-Avon, puedes tomar el autobús urbano Línea 1, que te deja en la puerta del palacio en 10 minutos.
A una hora de París se esconde uno de los lugares más fascinantes y completos para hacer una escapada de un día: Fontainebleau, una mezcla perfecta de palacio real, jardines inmensos, bosque salvaje y un ambiente tranquilo que contrasta con el ritmo de la capital.
Si te apetece vivir una experiencia diferente sin alejarte demasiado de París, esta excursión es de las mejores que puedes hacer.
¿Por qué visitar Fontainebleau?
Fontainebleau no es un palacio cualquiera. Fue residencia de 34 reyes y dos emperadores, testigo de coronaciones, alianzas, guerras, bodas reales y decisiones que cambiaron la historia de Francia.
Además, está rodeado de un bosque espectacular que muchos consideran uno de los más bonitos de Europa.
Es un destino ideal si te gusta:
La historia de Francia
Los palacios reales
Los jardines amplios y tranquilos
La fotografía
El senderismo y la naturaleza
Y como está muy bien conectado con París, al igual que Versalles, la visita se hace sin prisas.
Cómo ir de París a Fontainebleau
1. Tren desde Gare de Lyon (la opción más sencilla)
Línea: Transilien R
Dirección: Montargis / Montereau
Parada: Fontainebleau – Avon
Duración: 40–45 minutos
Precio: 10–12 € por trayecto, aprox.
Desde la estación de Fontainebleau-Avon, puedes tomar el autobús urbano Línea 1, que te deja en la puerta del palacio en 10 minutos.
2. Coche
Unos 60 km desde París.
Interesante si piensas pasar también por el bosque o algún pueblo cercano.
Qué ver en el Palacio de Fontainebleau
El palacio es enorme, así que vale la pena ir con una idea clara de lo imprescindible.
1. La Escalera del Despacho del Rey
Uno de los accesos más espectaculares del palacio.
2. La Galería de Francisco I
Una joya renacentista decorada con frescos y tallas increíbles.
3. Apartamentos Reales de Napoleón
Aquí firmó su famosa abdicación en 1814.
El despacho original se conserva tal cual.
4. Las Salas del Trono
Fontainebleau tiene uno de los pocos tronos reales franceses todavía conservados en su ubicación original.
5. Capilla de la Trinidad
Un espacio luminoso lleno de detalles dorados, frescos y una música ambiente que pone la piel de gallina.
Los jardines y el bosque: naturaleza en estado puro
Los Jardines del Palacio
Tres estilos diferentes convivendo juntos:
El Jardín Inglés
El Jardín Francés
El Gran Parterre (uno de los más grandes de Europa)
Cada zona tiene su encanto, pero si vas en primavera o verano, lo del Jardín Inglés es una pasada.
El Bosque de Fontainebleau
Ideal para:
Pasear
Hacer rutas de senderismo
Escalar (es muy famoso entre escaladores)
Fotografiar paisajes
Buscar grandes rocas y miradores
Dato curioso: muchos pintores de la Escuela de Barbizon venían aquí buscando luz y naturaleza.
El pueblo de Barbizon (opcional)
A 15–20 minutos del palacio está Barbizon, un pequeño pueblo que ver en Fontainebleau lleno de galerías, talleres de artistas y casitas con encanto.
Si te gusta el arte o quieres un plan más tranquilo tras la visita al palacio, merece la pena.
Dónde comer en Fontainebleau
La zona del centro tiene restaurantes bonitos y no tan caros como París. Algunas recomendaciones:
La Petite Ardoise (francesa, acogedora)
L’Anneau de Mallarmé (junto al bosque)
Le Franklin (clásico y bien de precio)
Si prefieres algo rápido, compra bocadillos en una boulangerie y come en los jardines del palacio.
En días soleados es un planazo.
Una vez, mientras caminaba por el Jardín Inglés, empezó a soplar una brisa suave que movía las hojas de los árboles y levantaba un olor a hierba húmeda y tierra. Cuando llegué al borde del estanque y vi el palacio reflejado en el agua, con toda esa calma alrededor, pensé: “Esto no parece a una hora de París, parece de otro mundo”.
Fontainebleau tiene ese efecto. Te desconecta sin pedir permiso.
Un día perfecto entre historia y naturaleza
Fontainebleau es una excursión redonda: historia, arte, jardines, bosque, tranquilidad y un ambiente que engancha.
Si estás cansado de ver la Torre Eiffel y quieres ver algo diferente sin alejarte demasiado de París, te va a encantar.